Canva se hizo popular por una razón simple: puedes registrarte con tu correo, con Google o con Facebook y en cinco minutos ya estás diseñando algo decente. La versión gratuita alcanza para casi cualquier proyecto personal o de negocio chico, con más de 250.000 plantillas y más de 100 tipos de diseño distintos. Si después quieres más variedad, ahí está la versión Pro, pero no la necesitas para empezar.
Buscar la plantilla que sirve:
Hay dos caminos. Si recién entras a Canva, la barra de búsqueda de la página de inicio te deja escribir directamente lo que necesitas: “publicación de Instagram”, “currículum”, “presentación”. Si ya estás dentro de un diseño y quieres cambiar de plantilla, la pestaña “Plantillas” está en la barra lateral izquierda.
Conviene ser específico al buscar. En vez de “invitación”, prueba “invitación de boda” o “invitación cumpleaños infantil”. Y una vez que aparecen resultados, el ícono de filtros te deja acotar por estilo, tema o color, algo útil cuando ya tienes una paleta de marca definida y no quieres andar cambiando colores uno por uno.
Personalizar sin romper nada:
Al elegir una plantilla se abre directo en el editor. De ahí puedes cambiar textos, fuentes, colores, reemplazar imágenes arrastrando las tuyas, mover elementos o borrar los que no necesitas. Si ya tienes fuentes y colores de marca cargados en tu cuenta, se pueden aplicar sin salir del diseño.
Un par de cosas que ayudan si vas a hacer varias piezas parecidas: agrupa los elementos para no tener que moverlos de a uno, y deja marcos o espacios claramente marcados para texto e imágenes, así después es más fácil reemplazarlos sin desarmar el diseño.
Compartir o descargar:
Cuando termines, descargas en PDF, PNG, JPG o el formato que necesites. También puedes compartir el diseño con un link en vez de exportarlo, algo práctico si alguien más tiene que revisarlo o editarlo contigo.
Los Mockups Inteligentes son otra herramienta que vale la pena conocer: ponen tu diseño sobre una foto de producto real (una taza, una playera, una pantalla de celular) para que se vea como algo terminado y no como un diseño plano.
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